El Chaco

El Chaco Paraguayo es la Región Occidental del Paraguay.

Políticamente está dividido en tres Departamentos: Boquerón, Alto Paraguay y Presidente Hayes, limita en sus diferentes fronteras con Bolivia, Argentina y Brasil. Con una superficie de 246.925 km² (24.692.500 hectáreas) ocupa el 60% del territorio nacional, pero al mismo tiempo concentra solo el 3% de la población total del país, con un promedio de 0,7 habitantes por km² según el Censo Nacional del 2012. El Chaco Paraguayo es parte del Gran Chaco Americano (Paraguay, Argentina y Bolivia), y después del Amazonas, es la reserva de bosque más grande de Sudamérica.

Ecológicamente el Chaco Paraguayo está dividido en el Alto y el Bajo Chaco, o en el Chaco Seco y el Chaco Húmedo. El Chaco Seco incluye no solo zonas semiáridas sino también humedales. En particular el ecosistema del Pilcomayo, que es el núcleo del territorio ancestral de los Pueblos Nivaĉle y Manjui, constituye la última gran reserva de humedales, bosques y sabanas naturales del Chaco Paraguayo. Al mismo tiempo es la zona donde se concentra el proceso de deforestación, como consecuencia de la expansión de la actividad ganadera y agrícola a gran escala, que tiende a destruir la riqueza biológica del hábitat de los Nivaĉle y Manjui y, por ende, sus prácticas culturales, violando masivamente los derechos culturales y ambientales de estos pueblos. El Patrimonio Natural-Cultural Nivaĉle y Manjui del Pilcomayo está siendo deforestado a un ritmo de hasta 388 hectáreas por día, el equivalente a 25 canchas de fútbol.

Patrimonio Cultural

El espacio de vida de los Nivaĉle y Manjui está ubicado en el delta del río Pilcomayo con sus cauces y paleocauces, bosques y humedales, que constituyen el centro de vida de la cultura de estos Pueblos Indígenas del Chaco. El ordenamiento cultural de este espacio responde a los siguientes principios:

  1. Su íntima relación con el río Pilcomayo
  2. La estrecha vinculación cultural con el agua
  3. Su relación armónica con el bosque y los campos
  4. El acceso a diversas formaciones vegetales
  5. El movimiento estacional entre tierras bajas/húmedas y altas/secas.

El Pueblo Nivaĉle cuenta tradicionalmente con una estructura socio-espacial interna, con división en Grupos Regionales y Subgrupos Locales. Los criterios tanto de la división como de la subdivisión socio-espacial interna son básicamente ecológicos. En el nivel macro, se divide en dos grandes Grupos Regionales: Tovôquinĵus o Tovôc Lhavos, los que accedieron continuamente al Río Pilcomayo, es decir al cauce principal o uno de los cauces que de manera permanente o casi permanentemente son nutridos por aguas que se originan en la red hídrica del sistema Pilcomayo, y Fach’ee Lhavos, los que no accedieron continuamente al Río Pilcomayo, aunque en buena parte solían también acercarse periódicamente al mismo.

Por otra parte, el Pueblo Manjui se dividía también en dos Grupos Regionales. Ellos pertenecen a la etnia más abarcante Choroti‒Manjui. Los dos subgrupos de esta etnia: los Choroti y los Manjui, están separados por el Río Pilcomayo. Mientras que los Choroti actualmente se encuentran en el lado argentino, los Manjui están ubicados en el lado paraguayo. Los Manjui se dividen en dos subgrupos de segundo grado: los Tewac Jivos y los Lhum’naĵ’nas. Tanto los Tewac Jivos como los Lhum’naĵ’nas comparten también una larga historia de alianzas y matrimonios con los Nivaĉle.

Patrimonio Natural

El hábitat de los Nivaĉle y Manjui está ubicado en el delta del río Pilcomayo con sus cauces y paleocauces. Se destaca por ser un espacio de vida megadiverso y por su función de refugio de vida silvestre. El río Pilcomayo se identifica por su alta carga de sedimentos y la extrema variación periódica de su caudal, que producen colmataciones, inundaciones y cambios drásticos en sus cauces. Este hecho crea condiciones ecológicas particulares en esta parte del Chaco Seco, caracterizadas por la intersección de formaciones vegetales xerofíticas, espartillares y humedales dependientes de lluvias tanto locales como andinas.

Durante las últimas dos décadas los dinámicos procesos de cambio de uso de las tierras han ocasionado la destrucción de ecosistemas megadiversos, especialmente en los departamentos de Alto Paraguay y Presidente Hayes, provocando la pérdida tanto de la biodiversidad como de la diversidad cultural. Por esto cobra relevancia la necesidad de protección de la región del Pilcomayo, que constituye la última gran reserva de humedales, bosques y sabanas naturales del Chaco. Desde el año 2012 en el departamento de Boquerón se registraron las tasas más altas de deforestación en todo el Gran Chaco con alarmantes promedios de desmonte de hasta 1.000 hectáreas por día, principalmente en el distrito de Mariscal Estigarribia, quedando mayormente afectada la región del Pilcomayo.